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primero miramos si es ajuste o avería

Reparación de puertas acorazadas en Madrid

Tu puerta pesa lo mismo que el día que te la pusieron, pero ahora roza y hay que empujarla para que cierre.

Casi siempre es regulación, no avería. Te lo decimos antes de tocar nada.

La puerta roza el suelo o el marco

Una hoja acorazada pesa mucho, y con los años cede un poco. Casi siempre se arregla regulando la bisagra. No cambiando la puerta.

Han intentado forzarla

Aunque siga cerrando, puede haber piezas trabajando tocadas. Miramos bulones, cerco y bisagras antes de decirte nada.

La llave va cada día más dura

A veces es el bombín, que pide limpieza y grafito. Y a veces es que los bulones ya no entran rectos en el cerco. No es lo mismo ni cuesta lo mismo.

RESEÑAS SIN RETOCAR

Puertas acorazadas que llevaban años rozando y ahora cierran solas

No hemos escrito ni una línea de lo que viene aquí abajo.

Son reseñas de Google, tal cual las dejó la gente del barrio.

Nos parece la forma más honesta de que te hagas una idea antes de llamarnos.

Léelas.

DESAJUSTE O AVERÍA

Casi siempre es regulación, no repuesto: así es una reparación de puertas acorazadas

Buena parte de las puertas acorazadas que nos llaman para reparar no tienen ninguna pieza rota. Tienen la hoja un poco caída.

Pesan lo que pesan, llevan años abriéndose y cerrándose, y esa caída de milímetros es la que hace que roce, que la llave vaya dura o que haya que dar un empujón para cerrar.

Por eso una reparación de puertas acorazadas en Madrid empieza siempre igual: abriendo, cerrando y mirando por dónde toca, antes de hablar de repuestos. 

Si es regulación, se regula. Si hay una pieza que cambiar, te decimos cuál y cuánto cuesta antes de pedirla. Nuestro objetivo no es solo dejarte la puerta cerrando — es que sepas exactamente qué tenía.

Te han forzado la puerta acorazada: qué hay que revisar aunque siga cerrando

Vuelves a casa y hay marcas en el canto de la puerta. La cierras, da todas las vueltas y por fuera parece que no ha pasado nada. Ahí es donde más gente lo deja estar.

Una acorazada está hecha para eso. 

En las CABMA que instalamos, el escudo protege el bombín del taladro y de la extracción, los antipalancas del lado de las bisagras frenan el apalancamiento y los bulones de gancho impiden que el cerrojo retroceda

Pero aguantar un ataque tiene precio: una pieza que ha absorbido el golpe puede seguir funcionando hoy y no responder la próxima vez.

Cuando ha habido un intento de robo lo miramos entero — escudo, bombín, bulones, cerco y bisagras — y te decimos qué ha trabajado de más y qué está como el primer día. 

Si está todo bien, te lo decimos igual. No te vamos a cambiar una pieza que aguanta.

LO QUE TOCAMOS

De la bisagra al bombín: todo lo que reparamos de tu puerta acorazada

No hay dos averías iguales, así que tampoco hay un precio único

Esto es lo que entra en una reparación de puertas acorazadas cuando vamos a tu casa. Te decimos cuál de estas cosas necesita la tuya. Y solo esa.

Regulación de la hoja y las bisagras

Se sube, se baja o se aproxima al cerco hasta que deja de rozar y vuelve a cerrar sola.

Reparación de la cerradura acorazada

Se desmonta, se mira por dentro y se cambia solo la pieza que falla.

Bombín de la puerta acorazada

Cilindros premium con garantía anti-impresioning cuando el tuyo ya no da más de sí.

Escudos y refuerzos de alta seguridad tras un intento de robo

Si el escudo ha aguantado un ataque, se sustituye. Ese no es un sitio para arriesgar.

Cerradura equivalente cuando no hay repuesto

Si el fabricante ya no sirve la pieza, buscamos una compatible que encaje en el mismo cajeado.

Amaestramiento de bombines de tu acorazada

Ya que se abre la cerradura, tu puerta puede entrar en el plan de llaves del portal.

Apertura de acorazada bloqueada

Si la cerradura se ha quedado trabada por dentro, abrimos sin romper lo que se pueda salvar.

Mantenimiento para comunidades

Revisión de las puertas y accesos del edificio, con el precio cerrado igual que en un piso.

LOS TRES EJES

Regulación en 3D: los tres ejes que arreglan una puerta acorazada sin cambiar nada

Una bisagra de acorazada no es una bisagra de puerta de paso. 

En una CABMA Premium 5C, por ejemplo, son cuatro bisagras de acero tratado de 6 mm, con rodamientos y regulación en 3D. La hoja se puede mover en tres direcciones sin desmontar nada.

Se toca una bisagra cada vez. Si aflojas varias a la vez la puerta se descuelga, y después cuesta hasta volver a meter los pasadores. 

Es la clase de detalle por el que una acorazada no se ajusta igual que las demás. 

En una puerta blindada, por ejemplo, la bisagra va atornillada a madera; en una acorazada va sobre acero, atornillada o soldada. No se tocan igual.

El eje de altura

Sube o baja la hoja. Quita el roce del suelo y, muchas veces, la llave deja de ir dura en el mismo movimiento.

El eje lateral

Corrige la holgura entre la hoja y el cerco, para que los bulones vuelvan a entrar rectos en su sitio.

El eje de presión

Regula cuánto aprieta la puerta contra la junta. Es el que arregla la que no se queda cerrada sola.

Cuando la bisagra no se regula

Hay acorazadas con el pasador soldado, sin tornillo de ajuste. Ahí se sube con arandelas de suplemento, bisagra por bisagra.

HASTA DÓNDE MERECE LA PENA

Cuándo una puerta acorazada ya no compensa repararla

Aquí también vendemos puertas acorazadas. O sea que decirte que la tuya tiene arreglo es, para nosotros, la opción que menos dinero deja. Te lo vamos a decir igual.

Hay cuatro casos en los que sí te recomendaremos dejar de reparar. Estos.

La bisagra tiene daño irreparable

Años de portazos la dejan tocada de verdad. Si está así se sustituye, no se disimula con arandelas.

El cerco ha cedido en el anclaje

Si el marco se mueve, regular la hoja no arregla nada. Primero se estabiliza el cerco, y eso ya es otra intervención.

No hay repuesto ni pieza compatible

Cuando el fabricante ya no sirve la pieza y ninguna compatible encaja en el cajeado, hay que cambiar el conjunto.

El arreglo se acerca al precio de una nueva

Te ponemos los dos números delante, el de repararla y el de sustituirla. Decides tú.

Reparamos tu puerta acorazada aunque no te la hayamos puesto nosotros

Nuestra historia empieza en 1985, cuando Pedro montó el taller y se puso a abrir puertas a los vecinos. El mismo taller sigue en la calle Los Vascos. Ahora somos dos.

Si tu acorazada la instaló otro hace veinte años y aquella empresa ya no existe, no pasa nada. 

Una reparación de puertas acorazadas no depende de quién la montó: depende de saber qué lleva dentro y de conseguir la pieza. Ese es todo el servicio técnico que necesita. 

Nos llaman desde pisos de Moncloa, desde comunidades de Tetuán y desde vecinos de Chamberí que conocieron a Pedro hace veinte años.

Nuestro objetivo no es solo dejar la puerta cerrando. Es que vuelvas a fiarte de ella. Eso es lo que Pedro enseñó, y se sigue haciendo con el mismo cariño.

ANTES DE LLAMARNOS

Preguntas frecuentes sobre la reparación de puertas acorazadas

Las que más nos hacéis por teléfono, respondidas como las respondemos ahí. Directo y sin tecnicismos.

Casi siempre se repara.

Buena parte de lo que nos llega es ajuste de bisagra o una pieza suelta del cierre, no una puerta para tirar.

Te decimos cuál es tu caso cuando la vemos — y si el arreglo se acerca al precio de instalar una puerta acorazada nueva, eso también te lo decimos.

Depende de si es regulación o hay que sustituir una pieza, y de cuál.

No publicamos tarifa porque sería inventarnos un número.

Lo que sí hacemos es cerrar el precio contigo antes de empezar, y ese es el que se paga.

Sí, y normalmente sin cambiar nada.

La hoja pesa y con los años cae unos milímetros; se sube regulando la bisagra.

En algunas acorazadas el pasador va soldado y no hay tornillo de ajuste: ahí se calza con arandelas de suplemento.

No siempre.

Muchas veces solo pide limpieza y grafito.

Y hay un caso que sorprende: cuando la hoja ha caído, los bulones dejan de entrar rectos y la llave se pone dura sin que el bombín tenga nada.

Subiendo la puerta se arregla el roce y la llave a la vez.

Sí, aunque cierre.

Las piezas que aguantaron el ataque —escudo, bulones, cerco y bisagras— pueden funcionar hoy y no responder la próxima vez.

Lo miramos y te decimos qué ha trabajado de más.

Si está todo bien, te lo decimos también.

Sí.

Instalamos CABMA, pero hacemos el servicio técnico de cualquier puerta acorazada, la haya montado quien la haya montado.

Lo único que se complica a veces es el repuesto original si el fabricante ya no lo sirve.

Entonces se busca una pieza compatible que encaje en el mismo cajeado, y si no la hay te lo decimos antes de empezar.

Depende de cuál lleves.

En una acorazada la cerradura y el sistema de cierre trabajan juntos, así que primero hay que ver si tiene recambio o una equivalente que encaje.

Cuando la hay, se cambia solo eso y la puerta se queda como está.

Vamos a tu casa: una puerta acorazada no se mueve de su sitio.

El taller de la calle Los Vascos está abierto si prefieres pasarte antes a preguntar, de lunes a viernes de 9:30 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, y los sábados de 10:00 a 13:30.

Sí.

Cambia el trabajo, no el servicio.

En una blindada la estructura es de madera con refuerzo de chapa de acero, y la bisagra va atornillada a esa madera, así que un tornillo pasado no se comporta como el desajuste de una acorazada.

Lo miramos igual y te decimos qué necesita antes de tocar nada.

Reparación de puertas acorazadas en Madrid: llámanos con la puerta delante

Nos cuentas qué hace al abrir y al cerrar, y ya te vamos diciendo por dónde puede ir. El precio lo cerramos antes de ir.